Elaborado en Panamá, admirado en todo el mundo
Cómo una casa de alta costura con raíces en los trópicos cautiva las miradas más exigentes de la moda.
En Maison Murad Atelier, cada hilo tiene una historia, y esta comienza en Panamá. Desde el delicado roce del tul en nuestro taller hasta el brillo de los cristales en las pasarelas internacionales, nuestras creaciones encarnan una convicción singular: la excelencia puede surgir de cualquier lugar. La artesanía, profundamente sentida y practicada con pasión, no conoce fronteras.
Donde todo comienza
Nuestro taller, ubicado en el corazón de la Ciudad de Panamá, es más que un simple espacio de trabajo: es un santuario de arte. Aquí se crean siluetas, se exploran texturas y los artesanos ponen su talento y alma en cada costura. Cada prenda se crea con esmero, desde el boceto inicial hasta la puntada final, guiados por la paciencia, la precisión y la presencia intencional.

Una nueva voz en la alta costura
En un panorama tradicionalmente dominado por las capitales europeas de la moda, Maison Murad forma parte de una ola que redefine el lujo y sus orígenes. Nuestras colecciones son profundamente refinadas y originales, con influencias de la arquitectura, la cultura latinoamericana y el arte global. Cada diseño narra historias personales y de resonancia universal.
Desde vestir a los nominados al Oscar hasta aparecer en las pasarelas de la Semana de la Moda de París , el mundo está notando no solo nuestros diseños, sino también nuestras raíces.
Sí, esto se hizo en Panamá.
Más allá del vestido: Representando una región
En cada exposición internacional, ofrecemos más que telas; ofrecemos representación. Resaltamos la fuerza creativa y la sofisticación de una región a menudo ignorada en la alta costura. Maison Murad demuestra que el diseño latinoamericano es vibrante, resonante e innegablemente relevante.
Reconocimiento global, corazón local
Mientras nuestros vestidos viajan por todo el mundo, nuestro espíritu permanece anclado en la energía panameña. Es nuestro origen y la fuente de nuestra continua evolución.
Hecho en Panamá. Admirado en todo el mundo. Más que una declaración, es nuestra realidad.
Desde Panamá, con propósito,
Taller de la Casa Murad.